Las universidades se alejan de estos tests en busca de alumnos más diversos.

El año pasado, la Universidad de Chicago decidió hacer opcionales los exámenes de admisión con el fin de alentar en las inscripciones a una mayor diversidad en el alumnado. Su meta fue atraer estudiantes de primera generación y de bajos ingresos. Ha pasado un año desde que modificaron este proceso de admisión y la escuela declaró que el experimento fue un éxito.

Pero no es la primera o la única institución en hacerlo; el año pasado más de 30 escuelas decidieron seguir su ejemplo. En total, cerca de 1.000 universidades en Estados Unidos eligieron no basarse en un examen de admisión a la hora de seleccionar alumnos.

Otra institución que sigue esta tendencia es Hampshire College. Kristina Moss, decana de admisiones y ayuda financiera, dijo que “no hay forma de aprobar una clase simplemente haciendo un examen, solo queríamos admitir a más estudiantes que puedan prosperar académicamente”.

Ella continuó diciendo que las pruebas simplemente no tienen el peso suficiente para decidir si un estudiante es admitido o no. Además, no toma mucho tiempo considerar a un estudiante sin un puntaje de examen y hay más procesos de evaluación.