La Red Iberoamericana para el Aseguramiento de la Calidad (RIACES) realizó una visita de evaluación externa a los Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior (CIEES) en México, con participación de María José Lemaitre, directora ejecutiva de CINDA, entidad que forma parte de RIACES junto a más de 20 miembros de la organización entre España y América Latina.

El proceso forma parte de los objetivos que se trazó RIACES desde su fundación en el año 2003, cuya meta es consolidar la comunidad de aseguramiento de la calidad en Iberoamérica. En 2018 se actualizaron las orientaciones de buenas prácticas para las agencias evaluadoras, en un amplio proceso colaborativo entre los miembros de la red. La visita a México es parte de un plan piloto para validar dichas orientaciones y procedimientos, que continúa en Colombia y Paraguay.

María José Lemaitre contó parte de la experiencia de esta visita, destacando que los CIEES tienen una actividad muy alta: “México es un país muy complejo, muy grande y ellos evalúan instituciones y programas. Nosotros fuimos a verificar el grado en que los CIEES cumplen con los criterios y orientaciones establecidos por RIACES que, como su nombre lo indica, son un conjunto de recomendaciones de buenas prácticas. En otras palabras, lo que se espera que hagan las agencias en distintos ámbitos: en su conformación, gobierno y operación, en su relación con las instituciones de educación superior, en cuanto a los procesos de aseguramiento de la calidad que conducen y en su relación con otras agencias y su vinculación nacional e internacional”.

Sobre el trabajo específico que realizaron en el país norteamericano concluyó destacando que: “Fue una visita muy interesante porque entrevistamos muchísima gente y hablamos tanto con quienes definen políticas en la agencia, como con los consejos y personal técnico y también con instituciones y pares evaluadores. La decisión definitiva la va tomar el consejo directivo de RIACES, pero vimos que efectivamente estas orientaciones de buena práctica son un valioso aporte para dar cuenta del grado en que las agencias, efectivamente, pueden dar garantías más allá de ellas mismas acerca de la seriedad de su trabajo. En el proceso, se lograron dos objetivos: por un lado, se avanzó en la validación de las orientaciones de buena práctica y, por otro, pudimos aplicarlas de manera eficaz en la evaluación del trabajo que hacen los CIEES”.