Los cambios y desafíos que enfrenta esta profesión, fueron analizados en un encuentro organizado por la Facultad de Derecho de esta casa de estudios, para hablar sobre las principales tendencias que afectan y transformarán a esta carrera en los próximos años.
El impacto de la tecnología, las nuevas habilidades que requieren los abogados y el poder del cliente fueron algunos de los temas tratados.

Recientemente la Facultad de Derecho de la Universidad del Pacífico, de manera conjunta con las organizaciones Psycholawgy y Legal Hackers Lima, llevaron a cabo el foro Los Abogados del Futuro. Este evento, que contó con la participación de speakers nacionales y latinoamericanos, analizó la situación global de los profesionales de derecho, el impacto y el potencial de la tecnología en esta carrera y los desafíos que afrontan los abogados.

Este encuentro empezó con las palabras de bienvenida de Fernando Cantuarias, decano de la Facultad de Derecho de la Universidad del Pacífico. El catedrático destacó, entre otros temas, que los abogados deben aprovechar todas las herramientas tecnológicas para potenciar su trabajo. Aseguró, además, que la tecnología ya está cambiando el perfil de los hombres de leyes y la manera en la que solucionan diferentes controversias legales.

Demanda en Estados Unidos

El primer keynote speaker fue Antonio Leal, director de Adam Smith, Esq. El experto hizo un análisis sobre la demanda de servicios legales en Estados Unidos, en el que resaltó que las tasas de crecimiento de los estudios de abogados se han estancado. Leal dijo que esto también podría darse en América Latina en el corto plazo. “El cliente está ejerciendo su poder de compra. Hemos pasado de un mercado donde los precios eran definidos por las firmas, a uno en el que los clientes determinan los términos de la contratación”.

Antonio Leal también hizo un recuento de las nuevas habilidades que serán requeridas en los abogados del futuro, como gestión de procesos, gestión de proyectos, uso de herramientas tecnológicas, contabilidad, trabajo en equipo, ingeniería de sistemas, estrategia de negocios, entre otras. “El mercado exige un balance entre especialización y amplitud”, afirmó.

Por otro lado, José María de la Jara, Chief Behavioral Designer de PsycoLAWgy, explicó las principales taras que hoy afectan a la profesión, como el uso de un lenguaje incomprensible y la costumbre de ver las cosas “en blanco y negro”. En este contexto, aseguró que una solución ante estos problemas es la innovación. Sugirió, entre otras medidas, la creación de espacios para discutir qué nuevas herramientas y lenguajes pueden utilizar los abogados.

Otra importante intervención fue la de Karina Sauma, representante de Amcham Costa Rica. Ella destacó que los profesionales de derecho requieren concentrarse en potenciar sus habilidades de negociación, ser más asertivos y generar confianza. “No debemos ver a la otra parte como el enemigo. Necesitamos colaborar con ella y con el tomador de la decisión final, ya que ambos ayudan a alcanzar una buena solución”, señaló.

Resoluciones on line

En el mismo panel de Sauma, participó Sebastián Soltau, representante del Estudio Miranda & Amado. El abogado habló del avance que tiene la resolución online de disputas legales. Comentó algunas de las principales plataformas privadas que existen en el mundo. Por su parte, Diana Gárate, senior manager de EY Legal Services, analizó cómo la realidad aumentada y el 3D se usan como herramientas para resolver algunos procesos.

Una intervención relevante fue la de Federico Ast, fundador de la empresa Kleros. El experto explicó la aplicación del blockchain en temas legales y las principales características de los smart contracts y por qué su uso puede agilizar la resolución de disputas.

El último keynote speaker fue Andrés Jara, CEO de Alster Legal. El abogado habló sobre el mercado de servicios legales en América Latina. El experto también identificó algunas tendencias que están transformando el rubro, como la tecnología, el mayor poder del cliente, la inmediatez y velocidad, y el hecho de que los largos procesos de ascenso en una firma legal evitan retener talento humano. “Hoy el cliente determina qué es lo quiere pagar, cuánto es lo que quiere pagar y cuál es el servicio que desea adquirir”, destacó Jara.