El Grupo Operativo de Universidades Chilenas (GOP) de la red CINDA, presentó el libro “Educación Superior Inclusiva”, como culminación de las actividades del seminario académico internacional “Formación general y competencias para el 2030: ¿Qué aportan las universidades?”, realizado en Santiago.

La publicación reúne en más de 300 páginas, los análisis y opiniones de destacados académicos de instituciones de educación superior de la red de CINDA, que abarca a alrededor de 40 universidades en Latinoamérica y Europa. El texto propone orientaciones para el diseño de políticas de inclusión que contribuyan a crear una cultura institucional respetuosa de la diversidad, considerando prácticas de gestión y formación de los estudiantes con perspectiva de derecho, en una mirada de sostenibilidad temporal.

Nelson Vásquez, vicerrector académico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, y el coordinador GOP CINDA y académico de la Universidad de Santiago Mario Letelier, fueron los encargados de presentar el libro. La obra fue obsequiada a los asistentes al seminario.

Nuevo escenario

Como lo explica María José Lemaitre, Directora Ejecutiva de CINDA, la motivación para realizar este trabajo surgió de una reflexión sobre la evolución que ha manifestado el mundo de la educación superior en Chile en las últimas décadas.

Uno de los cambios más relevantes observados en el período es la expansión de la matrícula que pasó de 450 mil estudiantes en el año 2000 a más de 1.2 millones en 2015 lo que implicó también una gran diversificación de la población estudiantil y, por consiguiente, un nuevo desafío para las universidades que debieron repensar sus procesos en pos de ofrecer oportunidades efectivas para acceder,` progresar y avanzar en la formación, graduarse, titularse e insertarse de manera eficaz y provechosa en la sociedad.

A juicio del GOP, en Chile se ha acumulado una experiencia en gestión de la innovación universitaria que llama a mirar con cautela el diseño e implementación de políticas relevantes de largo plazo, cuyo éxito depende de una correcta y oportuna apreciación de los factores humanos económicos y culturales que las condicionan. “La perspectiva de la sostenibilidad, por tanto, alerta sobre la necesidad de contrastar los desafíos de la inclusión, ampliamente considerada, con las capacidades efectivas de las universidades”, afirma Lemaitre.

Para ello, la realización el citado libro, en el cual participaron académicos de las universidades de La Serena, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Universidad de Valparaíso, de Santiago de Chile, Pontificia Universidad Católica de Chile, de Talca, de Concepción, Universidad del Bío Bío, de la Frontera, Católica de Temuco, de los Lagos y Austral de Chile, se organizó en diferentes áreas temáticas.

Este análisis variado y pluralista, permitió sacar importantes conclusiones que grafican cabalmente el ya mencionado gran desafío que enfrentan las instituciones de educación superior ante el nuevo escenario en que se desarrollan y la necesidad de proyectarse a futuro de una manera diferente, con énfasis en una lógica de inclusión. Ello, sin duda, solo será posible en la medida que se cuestione la validez de las barreras que operan en las universidades y que dificultan el acceso, avance, egreso e incluso la inserción laboral de quienes no se ajustan a los patrones implícitos en la actual concepción del proceso formativo, pero que podrían completar su experiencia universitaria con estándares de calidad equivalentes si las institución se adaptaran y flexibilizaran sus procesos académicos y asistenciales para atenderlas.