La actividad, que se realiza por segunda vez, fue organizado por la Pontificia Universidad Católica de Perú, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (Chile) y la Universidad del Valle (Colombia) y con la colaboración con el Centro Interuniversitario de Desarrollo (CINDA), consistió en compartir experiencias desde la perspectiva de los docentes y de los estudiantes, quienes relataron sus vivencia en COIL LAB desde la perspectiva de la aplicación distintas áreas del conocimiento como las humanidades y las ciencias.
Allison Betancourt, representante de la Pontificia Universidad Católica de Perú, señaló que la actividad fue todo un éxito ya que tuvo 600 inscritos y 300 participantes, lo que evidencia el alto interés por implementar la metodología COIL. Sin embargo, dijo “aunque muchos de los asistentes están familiarizados de manera superficial con el concepto, pocos docentes saben cómo implementarlo, de ahí que estén buscando espacios donde informarse al respecto. Además, muchos docentes carecen de los contactos, recursos y tiempo necesarios para llevarlo a cabo. Estas dificultades se suman, también, a la falta de apoyo de sus instituciones para implementar esta metodología”.
La metodología COIL LAB es una herramienta muy potente para promover aprendizajes en la formación de pregrado, permitiendo a los estudiantes y académicos conocer, comprender y aprender desde diferentes perspectivas un conocimiento disciplinar. La Directora del Programa de Política y Gestión Universitaria de CINDA, Alejandra Silva afirmó que el método pedagógico “pone en contacto a dos o más culturas para compartir el fenómeno de la enseñanza y aprendizaje. Es una metodología que debe replicarse en las Universidades CINDA como ámbito de intercambio”
Asimismo, añadió que CINDA como colaborador en la organización del encuentro explicó que la importancia de la actividad “radica en la posibilidad de conocer la perspectiva de los propios actores que participan en la experiencia COIL LAB y recoger información para replicar la metodología en otros ámbitos del quehacer de CINDA, como por ejemplo la movilidad estudiantil y académica”.
COIL LAB: Consecuencia de la pandemia
Una de las herencias que nos dejó la pandemia fue incluir la virtualidad como parte de nuestra vida cotidiana, en cómo nos relacionamos y desarrollamos. En este nuevo escenario, distintas instituciones han aprovechado la oportunidad que dio esta nueva realidad, creando esta metodología de trabajo colaborativo internacional operado de manera virtual.
Pablo Zamora, representante de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso afirmó que el incremento en los últimos años en la participación de este procedimiento educativo “responde a dos fenómenos importantes; el primero es la validación académica internacional de la formación virtual, lo que ha sido uno de los efectos positivos de la pandemia, que pese haber sido una modalidad formativa de emergencia, en la actualidad los profesores presentan menos resistencias a su aplicación y han descubierto sus potencialidades por medio de metodologías como el COIL LAB”.
“Las movilidades presenciales, pese a su gran impacto en el proceso formativo del estudiante, aún representan una brecha significativa en su cobertura en universidades de Latinoamérica donde en general no supera el 10% de la matrícula de estudiantes”, agregó.