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  • La salud mental de los estudiantes durante la pandemia

9 de Diciembre, 2021

Durante el año 2020 un equipo de investigadoras de la Universidad del Pacífico, la Universidad de Lima y la Pontificia Universidad Católica del Perú llevaron a cabo el estudio «Salud mental en universitarios del Consorcio de Universidades durante la pandemia», que constituye un importante insumo para desarrollar políticas institucionales en el ámbito del bienestar y la salud mental de los estudiantes.

Entre agosto y septiembre de 2020 la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), la Universidad de Lima y la Universidad del Pacífico realizaron en conjunto un estudio que buscaba obtener un panorama de la situación de salud mental de sus estudiantes durante la pandemia. Tal como señala Mónica Cassaretto, psicóloga clínica y docente de la PUCP, el estudio estuvo a cargo de un grupo de investigadoras de las tres instituciones: «Somos psicólogas interesadas en la salud mental de los jóvenes y fuimos convocadas antes de la pandemia por nuestras autoridades, que estaban interesadas en conocer la situación de nuestros estudiantes. Con la emergencia sanitaria este interés se acrecentó, debido a los riesgos sanitarios y psicosociales que involucró; hemos considerado imprescindible conocer el impacto de la pandemia en la salud mental de nuestros estudiantes para poder desarrollar estrategias de intervención pertinentes a sus necesidades».

El estudio se desarrolló a través de una encuesta en línea que recogió antecedentes académicos y aspectos relativos a la educación a distancia, la pandemia y los hábitos de salud. El cuestionario fue respondido por más de 7.700 estudiantes de pregrado de las tres universidades, entre los 16 y 85 años, y de los cuales el 65% eran mujeres.

Los resultados del estudio

De acuerdo a los datos arrojados por el estudio, el 40% de los estudiantes indica que el contexto de pandemia afectó negativamente su rendimiento académico, aunque la mayoría de ellos consideró su adaptación a la educación a distancia regular o muy buena.

Sin embargo, Magaly Rubina Espinosa, directora de Formación Extraacadémica de la Universidad del Pacífico, considera «particularmente importantes los hallazgos relacionados a la autoeficacia académica, con un 51% de estudiantes que manifestaron una baja percepción de su capacidad para hacer frente a las exigencias de la vida universitaria. Este es un aspecto a seguir explorando, dado el impacto de esta percepción en el rendimiento académico y en cómo esto puede afectar la motivación del estudiante, un elemento clave para su bienestar y logro académico».

Desde el punto de vista del bienestar emocional, aunque el estudio detectó la presencia de diversas sintomatologías –más del 30% de los estudiantes presenta síntomas severos y extremadamente severos de estrés, ansiedad y depresión– no más de un 22% de los estudiantes ha recibido algún tipo de atención en salud mental.

En cuanto al impacto directo de la pandemia, los datos indican que el 63% de los estudiantes tiene parientes que se han contagiado de Covid-19 y el 20% ha perdido a algún familiar cercano, en tanto el 32% tiene familiares directos que trabajan en sectores de riesgo sanitario. El 46% de los consultados indicó sentir mucho o demasiado miedo a contagiarse, y casi la mitad de los estudiantes tiene familiares que vieron afectados sus ingresos debido a la emergencia sanitaria. Desde el punto de vista de los hábitos de salud, el informe reporta un debilitamiento de los aspectos vinculados a la alimentación, el sueño y la actividad física. Solo el 52% de los participantes señaló cumplir con las horas de sueño recomendadas (entre 7 y 9) y el 36% indicó tener dificultades para conciliar el sueño.

Recomendaciones

María del Carmen Espinoza, docente de la carrera de Psicología de la Universidad de Lima y miembro del equipo de investigadoras, destaca entre las recomendaciones del estudio «la necesidad de difundir sus resultados a todos los agentes de la comunidad universitaria con la finalidad de concientizarlos en la importancia de tener una visión integral de la salud y fortalecer las políticas de autocuidado en salud mental, lo que supone el fomento de acciones de promoción y prevención desde los diversos estamentos de la universidad».

Otras recomendaciones del estudio apuntan a la necesidad de dar cuenta del impacto del bienestar y la salud mental en el proceso formativo, así como de flexibilizar los procesos académicos y administrativos para favorecer la adaptación de los estudiantes a la enseñanza virtual. Por otro lado, se recomienda promover los hábitos saludables entre los estudiantes, a través de la entrega de información y la planificación de actividades orientadas a ese fin.

Dado que la mayoría de los estudiantes presentó algún nivel de malestar emocional que se expresó en diversos síntomas, el estudio recomienda también fortalecer los espacios de atención, capacitando a los profesionales del área de bienestar estudiantil y reforzando los sistemas de prevención, atención y acompañamiento en salud mental. También se recomienda fortalecer el vínculo entre las oficinas de bienestar y las diferentes facultades y capacitar a los profesores en la identificación de situaciones de riesgo, para favorecer la contención y derivación oportuna de los estudiantes.

Los resultados obtenidos por este estudio permiten tener un amplio panorama de los diversos problemas que afectan el potencial de aprendizaje y el desempeño académico de los estudiantes, y resulta una herramienta muy útil para diseñar las políticas institucionales que promuevan la salud mental y el bienestar de los estudiantes.

Revisa aquí el estudio.