La Universidad Nacional de Río Negro no solo ha debido enfrentar la necesidad de adaptar su proceso de enseñanza al nuevo escenario producido por la expansión del Covid-19. También ha volcado parte importante de su energía a desarrollar proyectos colaborativos que ayuden a enfrentar la pandemia y sus consecuencias.

Para la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), como para todas las universidades en el mundo, la emergencia sanitaria producida por el Covid-19 ha requerido el despliegue de enormes esfuerzos para darle continuidad a sus actividades en el dinámico contexto presente.

A la fecha, la UNRN ha logrado traspasar casi la totalidad de sus funciones administrativas y de gestión a modalidades de trabajo remoto. A la vez, ha trasladado el proceso de enseñanza hacia la educación virtual por medio de su Campus Bimodal, trabajando intensamente para garantizar el acceso de todo el estudiantado al proceso educativo, con una especial preocupación por quienes tienen dificultades económicas. En este sentido, la universidad se encuentra desarrollando diversas iniciativas tendientes a financiar las necesidades de conectividad de los estudiantes durante este periodo.

Pero también ha destinado una parte importante de sus energías a vincularse con su entorno social y territorial inmediato. Desde la Escuela de Arquitectura, Arte y Diseño –junto con la Universidad Nacional del Comahue y la Universidad Tecnológica Nacional–, la UNRN trabaja actualmente en la producción de elementos de protección para los equipos de salud de la provincia del Neuquén. Como parte de esta iniciativa se ha articulado una red compuesta hasta este momento por 143 voluntarios, que cuentan con 265 impresoras 3D que fabricarán escudos faciales para el personal sanitario.

Además, la UNRN inició un levantamiento de impresoras 3D en el territorio provincial, con el objeto de obtener la información necesaria para activar la producción asociativa de insumos para la atención de pacientes contagiados por el Covid-19. El objetivo de la universidad es trabajar coordinadamente con la comunidad en la fabricación de esos insumos para ayudar a cubrir las necesidades del sistema sanitario.

Por otro lado, el programa #ContáConNosotros, iniciado el 31 de marzo pasado, busca brindar asistencia y asesoramiento a personas mayores de 60 años que no cuenten con un familiar que los asista en el contexto actual de aislamiento preventivo obligatorio. El programa le permite a los adultos mayores vincularse con alguno de los voluntarios de su localidad de pertenencia –que pueden ser docentes, no docentes o estudiantes–, para recibir acompañamiento telefónico, colaboración logística para la compra de medicamentos o provisiones, o ayuda con cualquier otra actividad o gestión que deban realizar, evitando así que salgan de sus hogares.
Este programa de la UNRN ya cuenta con 150 voluntarios –el 60% de los cuales son estudiantes– y se está desplegando en distintas localidades de la provincia de Río Negro, como Viedma, General Roca, Villa Regina, El Bolsón y Bariloche.

El programa “Aislamiento sin Violencia”, por otro lado, pone a disposición de las mujeres que estén atravesando por situaciones de violencia un canal de asistencia propio, además de difundir los canales de atención provinciales ya disponibles. Este programa –como #ContáConNosotros– responde al interés de la UNRN por desarrollar acciones dirigidas a los grupos de mayor riesgo en medio de la emergencia sanitaria.