Foto— Carme Anguera (directora de Proyectos Internacionales del Área de Globalización y Cooperación de UOC), Verónica Polanco (profesional del Programa de Política y Gestión Universitaria de CINDA), Fadia Khouri (directora del Centro para la Excelencia Docente de UNINORTE) y Concepció Amat (vicerrectora de Política Docente de UB).

17 de Mayo, 2022

El 28 de abril pasado se llevó a cabo la segunda reunión técnica del proyecto de Transformación del Proceso de Aprendizaje, Enseñanza y Evaluación (TAEE), de la red de Vicerrectores Académicos de CINDA. En esta ocasión, se expusieron las principales acciones desarrolladas durante el 2021 y se propuso un itinerario de trabajo para el 2022.

Esta reunión se suma a los diversos encuentros que las redes de CINDA han sostenido recientemente para articular el trabajo y el desarrollo de actividades durante el año 2022. Al abrir la reunión, la directora ejecutiva de la red, María José Lemaitre, destacó la relevancia de la enseñanza, el aprendizaje y la evaluación para CINDA, y la necesidad de implementar «un enfoque transformador que empodere y potencie la autonomía de las y los estudiantes, avanzando en los procesos de formación con el objeto de adecuar la educación superior a los desafíos y necesidades del siglo XXI».

Por otro lado, Soledad Aravena, directora del Programa Política y Gestión Universitaria de CINDA expuso los objetivos de la reunión, relevando la capacidad que ha tenido el proyecto TAEE en su propósito de promover la transformación de los procesos de formación para responder de manera reflexiva y efectiva a los desafíos de la función docente a través del intercambio de prácticas innovadoras y la creación de redes de colaboración.

A continuación, Verónica Polanco, del equipo de Redes, expuso las principales actividades desarrolladas por el proyecto durante el año 2021. El proyecto TAEE ha implementado dos líneas de acción, que responden a diferentes propósitos. Una de ellas consiste en la recolección e identificación de buenas prácticas –llevada a cabo por primera vez durante 2021–, con el objeto de compartir prácticas educativas transformadoras que consideren procesos innovadores en sus contextos, y que se realicen tanto dentro como fuera del aula. En la convocatoria 2021 se identificaron 11 buenas prácticas, 6 de las cuales fueron compartidas en la Junta de Rectores de CINDA, donde fueron presentadas por sus propios ejecutores. Para difundir estas iniciativas, el proyecto TAEE construyó un repositorio que recoge la descripción detallada de todas ellas.

Un enfoque transformador que empodere y potencie la autonomía de las y los estudiantes, avanzando en los procesos de formación con el objeto de adecuar la educación superior a los desafíos y necesidades del siglo XXI.

María José Lemaitre

Una segunda línea de acción –la Comunidad de Aprendizaje– responde al objetivo de crear espacios de colaboración continua entre académicos y gestores de las universidades de la red, con el propósito de favorecer instancias para el aprendizaje, el intercambio de buenas prácticas y el acompañamiento en el ejercicio de la función docente. En este contexto, se desarrollaron 6 sesiones a cargo de los equipos locales, en las que se compartieron experiencias y se llevó a cabo un enriquecedor trabajo de diálogo y reflexión conjunta, con un especial énfasis en la innovación de la enseñanza, el aprendizaje y la evaluación, en diferentes áreas: modelos educativos, metodologías pedagógicas, estrategias de evaluación, y acompañamiento a docentes.

El trabajo futuro

La propuesta de trabajo que se presentó a las universidades para desarrollar durante 2022 considera una segunda convocatoria de buenas prácticas, que se llevará a cabo con una metodología muy similar a la utilizada el año 2021. Esta convocatoria estará enfocada prioritariamente en prácticas relacionadas con estrategias y metodologías de enseñanza, aprendizaje y evaluación, acciones realizadas en el ámbito curricular y experiencias de acompañamiento a docentes y estudiantes. Durante los meses de mayo y junio se dará inicio al proceso y los equipos locales recolectarán y sistematizarán la información correspondiente, para proceder en el mes de julio a la revisión de las prácticas por parte del comité de expertos. Durante el mes de agosto se retroalimentará a los equipos locales y se comunicarán los resultados de la convocatoria, para desarrollar una serie de acciones de difusión de las prácticas identificadas entre los meses de septiembre y diciembre. Las postulaciones se realizarán a través de un formulario en línea y los equipos tendrán a su disposición un instructivo destinado a facilitar el proceso.

Por otro lado, se continuará adelante con el trabajo de la Comunidad de Aprendizaje, que aspira a fortalecer la reflexión y articular las sesiones de este año en torno a un hilo conductor más visible, incorporando la contingencia en la discusión y manteniendo el trabajo de conceptualización teórica y técnica. Se pondrá un especial énfasis en dinamizar estos encuentros, buscando fortalecer la participación y el intercambio de ideas de los participantes.

A continuación, y antes de concluir la reunión, los asistentes plantearon sus dudas e inquietudes acerca de la propuesta presentada, y se intercambiaron opiniones acerca de las líneas de acción a desarrollar, con la expectativa de darle continuidad al proyecto y ampliar la cantidad de instituciones participantes.