Enfrentamos una crisis sanitaria inédita en sus alcances, pero también en la capacidad actual para acceder y compartir información a nivel global. Todos tenemos que enfrentar una experiencia que nos afecta no solo en la salud, sino en la economía, las políticas sociales, y la vida personal y social en todas sus dimensiones.

Los sistemas de educación superior se ven también fuertemente afectados por la situación, y enfrentan el desafío de mantener su compromiso con los estudiantes y con el conocimiento sin la posibilidad de encuentros presenciales entre estudiantes, académicos y administrativos.

Lo que sucede ha hecho indispensable, en primer lugar, trasladar el proceso de enseñanza y aprendizaje desde lo presencial a lo virtual, buscar nuevas formas de contacto entre profesores y estudiantes y poner a disposición de todos materiales y estrategias diferentes. Ha sido necesario recoger y revisar todo lo que sabemos acerca de la educación en línea y aprender muchas cosas que no sabíamos. Es una oportunidad para poner a prueba el conocimiento acumulado, adaptarlo a las circunstancias actuales y, tal vez, descubrir competencias que modificarán nuestra forma de enseñar y aprender para siempre.

Pero también enfrentamos el reto de compartir las experiencias en investigación e innovación que las universidades están produciendo a propósito de la pandemia, interconectando ese conocimiento y poniéndolo al alcance de la sociedad. Como nunca, hoy la actividad científica desarrollada al interior de las universidades se ve desafiada a poner en práctica su compromiso con los ciudadanos del mundo entero.

En este periodo de distanciamiento y cuarentena, la conectividad digital nos ofrece una oportunidad única para esta tarea, y para poner en común lo que estamos aprendiendo sobre la educación superior en general, y sobre la educación a distancia y la colaboración científica en particular.

CINDA quiere poner a disposición de sus miembros y de la comunidad de educación superior en general el potencial de la red. Los lazos que hemos construido nos permiten actuar conjuntamente, compartir experiencias, buenas prácticas, recursos y aprendizajes, con el objeto de poner en común el conocimiento que vamos adquiriendo, y potenciar nuestro trabajo con el apoyo de otros que enfrentan problemas similares a los nuestros. El Rector de la UOC, Josep A. Planell, presidente de CINDA, ya se dirigió a todos nosotros, ofreciendo una plataforma extraordinariamente útil para la continuidad del proceso formativo de los estudiantes.

Pero si bien el trabajo on-line es el centro de la mayor parte de nuestras acciones, no podemos ignorar que este abre también ámbitos de resistencia y desigualdad, que debemos tomar en cuenta. Es una oportunidad para abrir nuevos espacios de generosidad y explorar qué necesitan nuestros estudiantes, que no siempre tienen las mismas oportunidades de acceso a internet, o que necesitan no solo un apoyo académico, sino también personal o social.

Los invitamos, por tanto, a compartir a través de nuestra red sus iniciativas, tanto en el ámbito académico —apoyo a los docentes para poner sus clases en formato virtual, diseño de materiales, apoyo a estudiantes que carecen de los necesarios recursos tecnológicos, agilización de procesos administrativos u otras acciones relevantes— como en el de la investigación y la innovación —conocimientos, modelos y recursos que estén desarrollando para tomar decisiones y mitigar los efectos de la crisis sanitaria—.

También hágannos llegar sus dudas o necesidades: nosotros podremos en muchos casos facilitar interacciones en la red para abordarlas.

Muy próximamente les haremos llegar las indicaciones para avanzar en esta colaboración; confiamos en que esta emergencia nos fortalecerá y será una oportunidad de aprendizaje para todos.

Los saludo muy afectuosamente, deseándoles salud y comunicación para sobrevivir el aislamiento necesario para cuidarnos a nosotros y a los demás.

Maria Jose Lemaitre
Directora Ejecutiva
CINDA