Antecedentes generales del proyecto

El proyecto “Transformación del proceso de aprendizaje- enseñanza-evaluación” (TAEE) es una iniciativa creada en la reunión anual 2019 de la red VRA, que puso especial énfasis al trabajo en torno a la calidad de la formación y el fortalecimiento de la docencia.

En el escenario de la crisis sanitaria aún en curso, la Junta de Rectores 2020 priorizó como eje de trabajo la transformación digital de las universidades, con foco especial en la formación y la docencia, para capitalizar a largo plazo los aprendizajes obtenidos de las experiencias formativas desarrolladas frente a la pandemia, así como el rol de la tecnología en ellas. Este rol, presente desde el origen del proyecto, busca desarrollar una mirada a futuro que considere al menos tres ámbitos, configurados como ecosistemas de aprendizaje: la innovación pedagógica, la innovación curricular, y el acompañamiento a estudiantes; y la tecnología como un factor clave -pero no absoluto- para la transformación del proceso de aprendizaje, enseñanza y evaluación.

En el proyecto participan 12 universidades de la red CINDA, a través de sus equipos locales de trabajo.

Conceptos claves que orientan el proyecto

El proyecto se sustenta a partir de un marco conceptual y metodológico, elaborado por un equipo de académicas especialistas de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL), la Universidad Católica del Uruguay y la Dirección Ejecutiva de CINDA. De este marco se destacan los siguientes conceptos claves:

  • Aprendizaje

    El proyecto concibe el aprendizaje como un proceso continuo de construcción de significado sobre la propia experiencia, que implica un cambio personal en el conocimiento mediante la conexión e integración de ideas, campos y conceptos, entre otros. Este cambio es individual, pues pone en juego capacidades personales, pero no es independiente de los contextos sociales en los que se realiza y en los que el trabajo colaborativo y activo de los aprendices es fundamental. Cada día este cambio es mediado en mayor o menor grado por las TIC, expandiendo las fronteras y escenarios tradicionales de aprendizaje, lo que supone el desafío de generar modelos curriculares que, como el de competencias, favorezcan la integración de conocimientos, habilidades y actitudes acorde a los desafíos del contexto.

  • Enseñanza

    En este proyecto, la concepción de la enseñanza asume como elemento fundamental las decisiones y prácticas de los docentes para facilitar el aprendizaje de los estudiantes; pero amplía la mirada a aquellos procesos, sistemas y herramientas que dan soporte institucional a los procesos de aprendizaje, enseñanza y evaluación en el aula.

  • Evaluación

    El proyecto asume la evaluación como una actividad cuyo propósito es, ante todo, formativo: acompañar sistemática y progresivamente el avance de procesos de aprendizaje, y permitir redireccionar esfuerzos y acciones de docentes y estudiantes para garantizar el desarrollo de competencias y equidad en las rutas de aprendizaje de todos. Además, se privilegia la evaluación auténtica, que amplía el tipo de evidencias del aprendizaje de los estudiantes, favorece un rol activo e implicado de los aprendices en la evaluación, y propende al uso de distintas modalidades o situaciones de aprendizaje de la vida real, o problemas significativos y realistas que acerquen la evaluación a los contextos y tareas que ejerce una disciplina/profesión.

  • Práctica transformadora

    Cambio que propicia la mejora de un proceso formativo introduciendo un elemento de novedad en el contexto para el que se desarrolla. La transformación no aplica solo a cambios puntuales, sino sustentables y articulados institucionalmente, escalados o con potencial de serlo. Por tanto, implican más que la implementación piloto de una nueva técnica o instrumento pedagógico de forma aislada: aplican a un proceso sistemático de cambio superando la práctica individual. Se trata de generar, difundir y expandir una mentalidad y cultura institucional abierta a las transformaciones sustantivas con fundamento, sustentadas en la evaluación y la reflexión en la comunidad docente.

  • Docencia remota de emergencia

    El proyecto se enfoca en esta etapa a abordar las prácticas desarrolladas por las universidades ante la emergencia sanitaria por la pandemia de COVID-19. Tales prácticas, concebidas como docencia remota de emergencia, se definen como un cambio temporal en la forma de entregar la instrucción educativa, debido a situaciones de crisis, con el objetivo de mantener el acceso a la instrucción y el apoyo educativo. En el caso de la crisis actual, dada su extensión mundial y la inmensa cantidad de estudiantes afectados por el confinamiento y el cierre de las instituciones educativas, las universidades optaron mayormente por entregar la instrucción usando entornos virtuales y tecnologías de información, y combinando modalidades sincrónicas y asincrónicas de aprendizaje.

    El proyecto no considera únicamente la docencia remota de emergencia, pero pone en relieve los cambios y transformaciones que las universidades han debido abordar a partir de la situación sanitaria actual.

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