El Grupo Operativo de Universidades Chilenas se creó en 1998, y desde entonces ha desarrollado proyectos de análisis de temas críticos en el campo de la educación superior. Está conformado por especialistas designados por las universidades que integran el grupo, que en conjunto identifican un tema de interés, lo traducen en un proyecto concreto y lo desarrollan en el curso de un año.

El GOP opera con la metodología propia de los grupos operativos, que se basa en el trabajo conjunto de equipos responsables de los distintos objetivos de un proyecto, coordinados mediante reuniones técnicas de trabajo donde se evalúa el estado de avance de las actividades y los resultados alcanzados.

Esto permite desarrollar proyectos altamente relevantes, que combinan un análisis conceptual de los temas tratados, una recolección de las prácticas institucionales pertinentes y un conjunto de recomendaciones que suelen ser puestas en práctica no solo en las instituciones participantes sino en muchas universidades de Chile y América Latina.

El resultado de este trabajo se presenta en un seminario internacional y luego los productos generados se recogen en un libro de alta difusión.

Participantes

  • Universidad de Antofagasta
  • Universidad Técnica Federico Santa María
  • Pontificia Universidad Católica de Valparaíso
  • Universidad de Concepción
  • Universidad Católica de Temuco
  • Universidad Católica del Norte
  • Universidad de La Frontera
  • Universidad de Los Lagos
  • Universidad de Talca
  • Universidad del Bío-Bío
  • Pontificia Universidad Católica de Chile
  • Universidad de Chile
  • Universidad Católica de la Santísima Concepción
  • Universidad Austral de Chile

Proyectos

Proyecto GOP-CINDA 2018-2019

Trayectorias formativas inclusivas de los estudiantes universitarios: Influencia de los currículos explícito e implícito

Este proyecto emerge de los resultados del proyecto “Propuesta de Orientaciones Prácticas para una Formación Inclusiva en las Universidades Chilenas”, coordinado por CINDA en el período Marzo 2017-Abril 2018. Esta investigación evidenció que una verdadera y amplia educación terciaria inclusiva implica revisar transversalmente la gestión de las universidades, de manera de asegurar que los estudiantes que ingresarán, en el marco de las nuevas políticas de inclusión, reciban una formación equivalente a sus pares en todos sus dimensiones, lo que le permita una permanencia y egreso que facilite su futura inserción en la vida laboral.

La formación que entrega una universidad no dice relación solo con los conocimientos curriculares sino con la calidad de las vivencias de los y las estudiantes al interior de las IES; en otras palabras, con las formas en que los estudiantes habitan los espacios de las IES, las interacciones que desarrollan, las representaciones que construyen en ellas, que son fundamentales para su proceso formativo. En este sentido, apelamos a una concepción social del aprendizaje, como una forma de participación en una comunidad de práctica. Desde esta perspectiva, los procesos de construcción identitaria están totalmente imbricados en las maneras en que nos hacemos parte de las actividades y relaciones del contexto en que nos desenvolvemos diariamente. Una formación centrada en la persona, por lo tanto, busca identificar e intervenir todas aquellas instancias que, siendo parte integrante de la vida universitaria o de los centros de ES, constituyen espacios significativos de aprendizaje para los y las estudiantes.

Lo anterior ha llevado a apropiarse, para los fines del presente proyecto, de los conceptos distintivos de currículo explícito y currículo implícito. El currículo explícito se asociará a las actividades curriculares formales, programadas e intencionadas, en tanto en el concepto de currículo implícito se incluirán actividades y aprendizajes complementarios a los anteriores que ocurren a lo largo de las trayectorias educativas de los estudiantes a través de su interacción con la universidad.

El presente proyecto, buscará estudiar las oportunidades y barreras actualmente existentes en una pluralidad de dimensiones de la vida universitaria, para una formación en la perspectiva que integra los currículos explícitos e implícitos. En particular, se examinarán tanto los medios predispuestos por las instituciones para el aprendizaje y la participación en el ámbito de los currículos y de las otras instancias de vida universitaria, entre ellas las condiciones creadas por las interacciones y prácticas de los estudiantes que son parte de espacios y momentos de vivencias cotidianas, no intencionados por la institución.

Objetivo general

Contribuir al mejoramiento de la formación universitaria en sentido inclusivo mediante el reconocimiento del valor formativo de prácticas institucionales asociadas a la integración de los currículos explícito e implícito.

Objetivos específicos:

  • Identificar las dimensiones relevantes intervinientes en la trayectoria formativa de los estudiantes considerando los currículos explícito e implícito en las universidades del GOP.
  • Realizar una consulta a las universidades del GOP en relación a su gestión del proceso formativo de acuerdo a las dimensiones identificadas.
  • Realizar una consulta a estudiantes de una muestra de carreras para conocer sus percepciones del proceso formativo de acuerdo a las dimensiones definidas y levantar nuevas dimensiones relevantes.
  • Generar una propuesta de criterios para fortalecer e implementar buenas prácticas para la trayectoria formativa inclusiva considerando los currículos explícito e implícito.

El proyecto se encuentra actualmente en su fase final, prontos a lanzar el libro “Potencialidades del Currículo Implícito en la formación universitaria en perspectiva de Educación Superior inclusiva” que presenta los resultados del trabajo realizado.

Proyecto GOP-CINDA 2020-2021

Fortalecimiento de la gestión de la calidad en las universidades chilenas. Resultados  de tres décadas de aprendizaje nacional

El Aseguramiento de la Calidad en la Educación Superior se oficializó en Chile en 1999 con la creación de la Comisión Nacional de Acreditación de Pregrado-CNAP, cuyos principales objetivos fueron la implementación de procesos experimentales de acreditación, y el diseño de una ley de Aseguramiento de la Calidad para la Educación Superior. Ya anteriormente se contaba con la experiencia acumulada por el Consejo Superior de Educación en el licenciamiento de IES privadas, que operó a partir de 1990, y con otras experiencias en el área de la medicina desde 1984.

En 2006 se instaló la actual Comisión Nacional de Acreditación-CNA, nacida al alero de la ley 20.129, que ha tenido a su cargo la acreditación de las IES, de algunas carreras y programas, así como la supervisión de agencias privadas de acreditación de carreras y programas. Un hito reciente es la aprobación de la ley 21.091 que modifica la  ley previa 20.129, y que se encuentra en proceso de implementación.

Lo anterior implica que, bajo distintas modalidades, en Chile ha existido una gestión del Aseguramiento de la Calidad de por lo menos 30 años en la Educación Superior. Algunos resultados importantes logrados hasta aquí son la instalación de una cultura general de Aseguramiento de la Calidad, cuya relevancia se acepta transversalmente, y una extensa y variada práctica de procesos de acreditación, que ha permitido involucrar a numerosos actores y a crear, de esa manera, una visión compartida de los principales parámetros que caracterizan la calidad académica.

Carreras, programas e instituciones han pasado por varios ciclos de acreditación que, junto con proveer la experiencia ya citada, también ha llevado a un estado relativamente estacionario, en que cuesta más producir cambios significativos, a menos que hayan iniciativas internas, que no son tan comunes como sería deseable. La ley 21.091 recoge en parte estos aprendizajes buscando imponer nuevas exigencias, entre las cuales cabe destacar la obligatoriedad de acreditar las áreas de Aseguramiento Interno de la Calidad y Vinculación con el Medio, la aplicación de estándares de logro y la profesionalización de la comisión ejecutiva. Adicionalmente las IES deberán mantener y desarrollar sistemas internos de gestión de calidad que abarquen el monitoreo permanente de carreras y programas.

Objetivo general

Proponer orientaciones para la gestión institucional de la calidad en las universidades chilenas que facilite su alineamiento con la ley 21.091 y, a la vez, abra espacios de desarrollo estratégico relevantes al país dentro de estándares de frontera. (Este objetivo debería ser especificado con mayor precisión más adelante). 

Objetivos específicos: 

  • Generar un marco de referencia que, recogiendo buenas prácticas nacionales e internacionales, aporte criterios de efectividad para el diseño e implementación de sistemas internos de gestión de la calidad en las IES chilenas. 
  • Obtener un diagnóstico del estado de la gestión de la calidad en las universidades chilenas del GOP con referencia a las demandas de la ley 21.091 y a los criterios identificados en el marco de referencia a que se alude más arriba.
  • Plantear una propuesta sobre requisitos y criterios orientadores para la revisión y fortalecimiento de los sistemas institucionales de aseguramiento de la calidad, en la perspectiva del mejoramiento continuo de las instituciones de educación superior, de las exigencias de la ley 21.091, y de las necesidades de desarrollo nacional.

Actualmente se trabaja en una publicación que dé cuenta de los resultados del proyecto, para lo cual se está en proceso de revisión y conciliación de los 12 capítulos propuestos por los equipos de trabajo.