13 de Diciembre, 2022

Dentro de los materiales que el Instituto para el Aseguramiento de la Calidad, IAC-CINDA ha trabajado y que están a disposición de las universidades, llama la atención un glosario de términos.

¿Qué es un “estatuto”? 

Si bien puede parecer una cosa nimia, esta pregunta, y varias otras, se han presentado anteriormente cuando una universidad se acerca al Instituto Internacional para el Aseguramiento de la Calidad, IAC-CINDA, para iniciar un proceso de acreditación. Y es que, considerando la diversidad cultural que existe a lo largo y ancho de América Latina, que todos hablemos español a veces no es suficiente. 

Acreditación para el aseguramiento de la calidad

La acreditación internacional de carreras impulsada por el IAC-CINDA es un proceso de carácter voluntario, cuyo objetivo es promover la calidad de las carreras ofrecidas por las instituciones de educación superior y dar garantía pública del ajuste de su trabajo con sus propósitos institucionales y criterios de calidad de validez internacional. Impulsa de esta forma el compromiso institucional con la calidad, potenciando la capacidad de autorregulación de las instituciones de educación superior a través de la realización de una autoevaluación, evaluación externa y la posterior decisión de acreditación. 

El proceso de acreditación parte, luego de la formalización del acuerdo y de reuniones entre las direcciones de las instituciones involucradas, con dos talleres impartidos por el equipo de IAC-CINDA, en que se revisan los materiales y las distintas etapas del procedimiento. Durante esta instancia suelen generarse las primeras interrogantes. “Nos han preguntado muchas cosas, y eso nos ha hecho constatar cómo, durante un proceso complejo como es el de acreditación, las universidades se embarcan en reflexiones en las que incluso se discuten términos que parecerían estar ampliamente consensuados”, relatan desde la Secretaría Técnica de IAC-CINDA.  “Entonces pensamos que quizás sería necesario hacer algo, un espacio donde poner todos los términos de referencia que se han incorporado”.  Y es así como surgió la idea de hacer este glosario y ponerlo en el sitio web. Ha ido cambiando el trabajo del IAC. La idea es que sea cada vez más público, más abierto y que haya más herramientas disponibles para las instituciones, que se acerquen a lo que hacemos y específicamente también, para el desarrollo de sus procesos de acreditación”, explica el equipo.

Un equipo de pares para un proceso de acreditación de una carrera tiene 3 personas de distintas universidades, y muchas veces de distintos países. Entonces, esa idea de respetar la cultura de cada institución implica también tener una maleabilidad en el lenguaje que usamos para hacer lectura de los informes”

La decisión de poner este glosario a disposición de las universidades no es algo que el equipo del Instituto para el Aseguramiento de la Calidad se tome a la ligera. “Es complicado, porque definir una palabra lo que hace es inmovilizar un poco su uso, cerrar sus posibilidades de acción, de desafío. Pero muchas palabras juntas sí hacen eso, generan un marco a partir del cual podemos trabajar. Y nos invitan a ponernos en diálogo también, porque hay preguntas que tienen que ver con los distintos usos de ciertos conceptos que en América Latina se hacen y que impactan en el quehacer de las universidades”, profundizan.

Diversidad de evaluadores

Y esto tiene mucho sentido si se analiza que una de las instancias dentro del proceso de acreditación es la validación por parte de pares evaluadores externos. Los pares aportan la mirada externa y un juicio calificado, constituyendo un aporte sustantivo y complementario al proceso de evaluación primeramente desarrollado al interior de la unidad. Esta visita de evaluación externa es efectuada por académicos o profesionales independientes e idóneos, designados por el IAC-CINDA, con el acuerdo de la institución que será evaluada. “Un equipo de pares para un proceso de acreditación de una carrera tiene 3 personas de distintas universidades, y muchas veces de distintos países. Entonces, esa idea de respetar la cultura de cada institución implica también tener una maleabilidad en el lenguaje que usamos para hacer lectura de los informes”, detallan.

La construcción de este glosario es un trabajo de revisión permanente, que muchas veces parte de preguntas que hacen las instituciones en proceso de acreditación, pero también de los procesos de autoevaluación y revisión de documentos que hace el equipo después de cada procedimiento. “Partimos buscando definiciones anteriores del concepto que ya hubiéramos usado, pero siempre buscando adaptarla a los tiempos. Y tratamos de que sea una definición clara, concisa y amable”, enfatiza el equipo IAC-CINDA.